Varios consejos de Ivan Gavriloff, del gabinete Kaos Consulting, para mejorar nuestra capacidad creativa:

1- Supera lo aprendido

Ser creativos no es un estado natural y existen algunos obstáculos que nos lo ponen difí­cil, por ejemplo, lo que hemos aprendido. 

Estamos entrenado, por nuestra educación, a resolver los problemas buscando una unica solución.

Para generar ideas creativas debemos encontrar diferentes soluciones para resolver un problema con el fin de decidir cuál de ellas es la más adecuada.

2- apóyate en los demás 

Para innovar debemos compartir las ideas, incluso si no están suficientemente desarrolladas, nos va a facilitar incorporar nuevos puntos de vista y reflexiones para mejorar la idea inicial.

3- evalúa el valor de una idea

Con bastante frecuencia las nuevas ideas son poco aceptadas en un primer momento.  Generalmente, al no estar bien definida la idea es vulnerable a las crí­ticas iniciales. 

También ocurre que las primeras ideas no van a obtener resultados inmediatos, necesitamos aceptar el error para conseguir un sueño. Aceptar el error significa dar oportunidad para probar la idea y poder mejorarla.

4- despierta tu imaginación:

Primer ejercicio: busca tres respuestas a cada pregunta que te plantees en tu dí­a a dí­a. Empieza por situaciones sencillas y ve avanzando hacia situaciones mas complicadas. Pronto te familizarás con esta técnica y la utilizarás casi inconscientemente.

Segundo ejercicio:  piensa en lo contrario de tu primer pensamiento o de la forma que lo haces habitualmente. En ocasiones te aportará soluciones inesperadas y puntos de vista e intereses diferentes a los considerados hasta la fecha.

Tercer ejercicio: no abandones ideas que son aparentemente ilógicas. Quizás en un siguiente pensamiento puedes mejorarla o utilizarla para generar una nueva idea.

5- organiza tu innovación:

La creatividad es como músculo que la tenemos pero está dormida hasta que la utilizamos. 

El entorno es el que activa la creatividad. Algunas personas poco creativas en el trabajo pueden serlo en alguna faceta personal.

Existen dos tipos de creatividad: la que utilizamos para resolver problemas y la utilizada para imaginar o crear lo que deseamos. Esta segunda es la que necesita el emprendedor. 

Debemos dedicar tiempo a estimular la creatividad partiendo de pequeños proyectos hasta llegar a incorporar su práctica en nuestra vida profesional y personal.Â