Pensar creativamente nos ayuda a ver las cosas de un modo distinto, y en muchas ocasiones, a ser más prácticos.

Piensa sobre el siguiente dilema:

Estás conduciendo tu coche en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:

  1. Una anciana que parece a punto de morir.
  2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
  3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.

¿A cuál llevarí­as en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero?

Piensa la respuesta antes de seguir leyendo.

Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberí­as salvarla primero; o podrí­as llevar al amigo, ya que te salvó la vida una vez y estas en deuda con él. Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al amante perfecto de tus sueños.

¿Quieres conocer un pensamiento creativo?

Dále las llaves del coche a tu amigo y pí­dele que lleve a la anciana al hospital, mientras te quedas esperando el autobús con la mujer o el hombre de tus sueños.”

Moraleja y un buen consejo para afrontar el año nuevo:

Hay que superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas, y aprender a pensar creativamente.